Vendedores de Ilusiones, más que Vendedores…¡¡ soñadores!!
“Una persona exitosa es aquella que puede construir cimientos sólidos con los ladrillos que le arrojen”
He trabajado siempre con autenticidad y desprendimiento, siendo vendedora he adquirido un profundo sentido de responsabilidad hacia la necesidad de proteger mi vida para cuidar también la vida de mi hija.
La gran mayoría de ustedes saben que mi estilo de venta es en edificios de oficinas con muchos empleados, a donde voy una vez por semana. Algunas son compañías muy grandes, multinacionales, empresas gubernamentales, y otras privadas.
Dos días a la semana atiendo edificios dedicados a la educación, y más específicamente un banco donde tienen cuenta los empleados que trabajan en este giro. Ahí van a hacer sus actividades bancarias desde profesores universitarios, de secundaria, de elemental, personal administrativo, personal de vigilancia, transporte y servicios. Gente con una educación y cultura superior, por encima del corriente de la población.

Con esta gente he tenido que alternar alrededor de 13 años, gente bien hablada, con una vasta cultura, gente bien vestida, generosa al comunicarse, que me conocen y a quienes les soy muy familiar. Ya la gran mayoría de ellos lectores de mi página.
Me parece aquí hacerme eco del muy moderno refrán que dice:
“NO ES LO MISMO LLORAR EN MERCEDES BENZ, QUE LLORAR EN BICICLETA”
Me he tenido que volver cautelosa y precavida en modos que antes no conocía, y tuve que empezar a medir mis acciones no solo considerando las consecuencias que pudieran tener para mí, sino para mi economía domestica.
No sugiero en modo alguno que el tomar esta medida me hiciera mejor o peor persona, que mis acciones sean siempre acertadas o que no haya cometido equivocaciones ni mucho menos, o que esto me servirá para salir de pobre.
Buscando alguna otra fuente de ingreso alterno decidí hacer parte de mi venta como vendedora ambulante, en la vía publica, en mitad de la calle. Un trabajo particularmente febril… los clientes no llegaban, había que irlos a buscar.
Aquí tienen mi espíritu y mi pensamiento, para una audiencia ESPECIAL…

Aclaremos el panorama. Más que el brillo de la victoria, nos conmueve la entereza ante la adversidad. Admito que encontrar la esquina perfecta fue una labor bien estudiada, tenía que hacerlo lejos de donde generalmente está la mayoría de mis clientes. Así que me decidí por un cruce de calles muy amplio, algunas de estas calles van a la playa, otras a importantes centros comerciales, y otras de estas vías conducen a barrios residenciales o a negocios. Este cruce de calles en varias direcciones se conoce como “ramplas”.

Hay algo más que añadir: fue una prueba de fuego, más que de fuego, de sol, azota el intenso sol floridano, en donde a un día de sol le sucede otro día de sol, excepto cuando llueve. Es de una blancura cegadora. En Medio de un paisaje arrollador, sola y en mitad del universo. Aquí estaba una guerrera, una luchadora impertinente y fiera. Yo iba a conquistarlos.

Me vestí en forma cómoda y previendo el sol, con gorra y gafas para sol color turquesa, sin olvidar accesorios sencillos. Estacioné mi carro y bajé los tanques con flores, los dejé a la sombra al lado de unos arbustos y no llevaba ni un minuto, cuando un conductor me llamo para comprarme el primer bouquet de flores. Waooooo!!!, si así llueve que no escampe pensé, pero solo fue suerte de principiante. Ahí recordé que había olvidado llevar un cartel con el precio de mi producto.
Puse en un pequeño cubo con agua algunos ramos de flores como había visto hacer a otros vendedores y así los mostraba cada vez que el tráfico se aglomeraba al estar el semáforo en rojo.
Ese día trabajé específicamente para pagar parte de la renta atrasada del mes anterior, con una sensación de exigencia interior, una gesta de sobrehumana resistencia, intentando no perder la dignidad. Con cero experiencia en la aventura que emprendía, pero con una indomable voluntad de vencerla.
Comenzaré contándoles que un poco tímida les mostraba mis flores a los ocupantes de los vehículos. No sé si serian ideas mías pero todos me miraban con ojos atentos y escrutadores. Las palabras son vivas, bendicen, maldicen, alientan, abaten, salvan, condenan, pero las miradas… las miradas son otra cosa. La mirada es un arma que desarma.
El impacto visual era sobrecogedor, entre la sordidez y la necesidad. En un ambiente fronterizo, con un tráfico hipnotizante y frenético, no sabía si estaba viviendo el último día antes del apocalipsis. Enorme, todo era enorme. El vértigo era inevitable.

Muchos a los que le parecí llamativa no vacilaron en sacar sus teléfonos-cámara y me fotografiaron.
¿Para qué y porque? Ya había vendido 3 paquetes de flores en 45 minutos, en esas estaba cuando llegó alguien que me dijo que debía de quitarme de ahí, pues ella llevaba vendiendo en ese sitio 30 años. Y me advirtió que todas las esquinas del área tenían dueño.
Desconcertada caminé hacia otro extremo de la amplísima calle, en donde estaba un desamparado pidiendo limosna. El hombre, un americano, resultó amistoso, muy conversador y no vaciló en compartir sus reflexiones conmigo, anunciándome que él no era mi verdadera amenaza, que quien sí lo era venia en camino, una persona que ponía 4 o 5 empleados en ese cruce de calles y todos tenían amplios conocimientos de su trabajo.

En ese mismo momento vi llegar un carro grande y amplio, lo vi bajar del vehículo con enérgico y asombrado gesto, y una sonrisa abierta, bajó su producto y distribuyó a su personal convenientemente en todas las direcciones del tráfico, pensé que los dejaba y se iba. No fue así, con cortesía se presentó, yo pensé que me iba a correr del lugar. Sin explicaciones necesarias me indicó que podía quedarme, y me dio algunas recomendaciones y precauciones de emergencia para que llevara a feliz término mi venta.

Obvio, yo no era competencia para él, rápidamente observé la calidad de sus flores, todas eran rosas envueltas en papel de lujo, ante las cuales mis florecitas palidecían.

Me di a la tarea de observar a este vendedor, pues como uno más tomó parte de la mercancía, demostraba incomparables capacidades de vendedor de calle, de esquina. Interesante y colorido.
Conviene distinguir como descubrí en él que el lenguaje corporal es el que debe hablar, no las palabras ni la voz. Se escurría por en medio del tráfico con mucha soltura para luego ponerse a salvo cuando cambiaba de luz el semáforo. Hacia figuras llamativas con sus manos a los motoristas.

Su sonrisa nunca la disminuyó, era eléctrico. En una palabra: Era un vendedor estrella, y yo con embeleso lo descubrí.

Entiéndase bien, yo no me iba a quedar atrás, con una osadía que todavía me sorprende lo imité y copié, ahí sí puede decirse que empezó mi venta, pues claro, el día avanzaba y el trafico también.
Mi persona hirviendo en cambios, improvisé muchas sonrisas a gente que desde sus vehículos ni se inmutaban, intransmisibles, impenetrables, advertí a gente en escenas de un realismo grotesco. Algunos musculosos, mal encarados y llenos de tatuajes. Otros muy bien vestidos, pues siendo domingo iban a la iglesia, algunos otros despeinados y en pijama.

La gran mayoría me ignoraba mirando hacia otro lado cuando les ofrecía mis flores, ahí imperaba la indiferencia. Un poco crispante cargar permanentemente el producto en los brazos; sonreír, mostrar con las manos el precio de las flores, secarse el sudor, poner se a salvo del trafico, tomar agua, guardar rápidamente el dinero de la ultima venta, sin descanso, pues una vez se iba una tanda de carros, venia otra y otra y otra, y a todos había que ofrecerles sin descanso, sin pausa, había que vender. Una sensación que araña que ciega, que asfixia. Épico y glorioso, para amansar un carácter fuerte, de sobrehumana resistencia.

Uno de los conductores, no tuvo inconveniente al pasar a mi lado y esperar al cambio de luz, bajó el cristal de su ventana, sacó un cortaúñas y se puso a emparejárselas, otro sacó un clarinete y me entonó una melodía. Solo una familia mexicana tuvo unas agradables palabras para mí, deseándome suerte en mi venta y un feliz día. La experiencia resultaba espeluznante. El estar constantemente en guardia, consciente o inconscientemente.

Era fácil observar en primera fila lo que la gente hace mientras maneja: maquillarse, oír música con volumen bien alto, acomodan sus niños en los asiento traseros, textear con sus celulares, hablar por teléfono un 80%, pelear con los otros ocupantes del vehículo, acariciarse, etc., etc.

Pues señores, improvisé la profesión al ser vendedora, como siempre he sido, me volví a poner en los zapaticos de vendedora, sonreía y saludaba a todos, algunos me devolvían el saludo, y advertía que al ser saludados me llamaban, y a todos aquellos que compraron mis flores les decía que mis flores eran “mágicas”, porque habían sido bendecidas.

Algunos se reían, otros con sorpresa lo aceptaban, otro me quiso devolver un ramo de flores que había comprado en otra esquina para llevarse las que si eran mágicas. Espero que para todos ellos hayan sido mágicas, pues para mí lo fueron.
En ese baño de multitudes estaba yo aguantando con dignidad una batalla, procurando ser paciente pero luchando. Considero esta etapa necesaria pero transitoria. Valga la verdad, a pesar de lo trágico de la historia m sentía como si hubiera encontrado el paraíso perdido.

Las conjeturas son libres, de todas maneras vamos a intentar concluir reflexionando en grupo. Mi éxito frente a la oportunidad que me di, me animó a imaginar otra de mayor vuelo. Cuando tengo que hacer algo, me remango e intervengo con la mejor actitud que se pueda.
Este blog está dedicado a todos los vendedores ambulantes, vendedores de ilusiones, vendedores de sueños, más que vendedores: SOÑADORES. Si las grandes compañías aprendieran de las estrategias de un vendedor de esquina, el mundo sería otro.
Y usted amigo lector, trate bien a los vendedores que se le cruzan por su camino, apóyenlos, sin duda está contribuyendo a que una familia no pase trabajos, algunos de ellos han llegado ahí por motivos muy diversos, están confundidos, atrapados, aunque nadie les compre no se apagará nunca su voz.
¡¡SI NO S PARAMOS DIVIDOS NOS CAEMOS!!!

Y ahora me tengo que poner a hablar como una vendedora de pomadas. Pase, siga, entre, que no le digan, que no le cuenten, que no le inventen!!!

Ha llegado la hora de vender, ha llegado la hora de ofrecer, la llegado la hora de entregar, de regalar. Porque ustedes son pobres y mi propósito es colaborar con el más desprotegido.
Señoras, señores, viejos, viejitas, señoritas, viudas y casadas, solteras y arrejuntadas, vine caminando desde lejos para traerle a usted estas cremas para las manchas que le jodieron toda la cara, para las pecas, por solo $ 10 dólares, $ 10 devaluados dólares, ¡! Pero No!! No les voy a cobrar $ 10, no, no no!! Ni siquiera $ 8, ni tampoco $ 5, se los voy a dejar en $ 4 dólares, pero el que tenga $ 3 en la mano se lo lleva. Pero oigan esto. Si hay más de cinco compradores se los dejo en $ 2. Levanten la mano los que si saben de negocios y saben ahorrar. Que si no se le quitan ¿Sabe como se le acomodan? Con una camisa bonita y vistosa.

Al amigo que es calvo yo le digo que no se preocupe, por la mañana póngase leche de oveja, por la tarde leche de oveja, por la noche leche de oveja, que si no le sale pelo, le sale lana.

Para las gorditas, para las flacas, para la niña que ya le pica, que ya le pica caña al burro, para cazar novios, les tengo un saldo surtido de tanguitas floreadas. He llegado, venido , arribado, desde muy lejos, a entregar a ofrecer, a regalar este nuevo producto que se llama aguja, se toma nylon, piola, pita, se enebra,se ensarta, se pasa o mete por el ojo, orificio, o roto de la aguja. Y lo digo de diferentes maneras para que me entienda el intelectual, el hombre de mediana cultura, el ignorante, el curioso como usted querido lector que por ganas de conseguir algún dato, vino a caer aquí.

Si su niño llora, péguele, si sigue llorando, sígale pegando… Lo que no se me lo invento, ¿Cómo le dijo el timbre al dedo?… Si me tocan grito!!!
¿Quien dijo que me voy? Si no me aprovechan se los llevó el diablo, ¡!porque no vuelvo hasta dentro de un año!!
Muchas gracias por la atención prestada.

Si quiere enviarle un correo a la autora de este blog puede dirigirlo a:
guzman.fanny@gmail.com
La Vendedora de Flores (La autora de este blog) está próxima a publicar su primer libro llamado Las Fantásticas Historias de una Vendedora de Flores, en él publicaré lo mejor de mi repertorio, con historias inéditas, de personajes Fascinantes y usted querido lector lo podrá adquirir mediante una donación, muy pronto les anunciaré mi fecha de publicación para que lo puedan adquirir y leer así como ha leído este blog.

Lo que no cuento en mi blog lo cuento en mi página WEB, regístrate y cominea a recibir completamente gratis las historias que en ella publico. Los espero en
www.fannyflowers.com
Fanny Flowers






FANNY SU ARTICULO ES FANTASTICO, COMO TODOS LOS QUE HE LEIDO, LA ADMIRO POR SER UNA GUERRERA Y LUCHADORA COMO MUJER Y SOBRE TODO COMO COLOMBIANA. UN ABRAZO INMENSO.
Como siempre, muy lindo mensaje!
Me ha dejado pazmada la sinceridad de su articulo, los detalles pormenorizados que en el cuenta, soy Alina Fernandez, vivo en Lima Perú, soy abogada y mi hermano es Arquitecto, gracias a que mi padre, vendedor de frutas en una esquina se sacrificó, aguantó el sol de la Florida como usted lo describe, fue atropellado muchas veces por los carros, en dos ocasiones le quebraron sus piernas, lo arrastraron los carros del trafico, nunca se quejó, siempre con animo nos llamaba para informarnos que ya nos había puesto el giro de dinero para poder vivir y ser alguien mejor que el, nunca le oí quejarse, jamas dijo que era un trabajo duro, hoy mi padre no está más, murió el año pasado habiendo logrado su propósito, nos sacó profesionales con su venta de frutas. Le estoy enormemente agradecida por permitirme saber y conocer un poco más lo que el pudo sentir, he leído este articulo -reportaje con lagrimas en los ojos yo creo que 20 veces, y la bendigo desde mi Perú, bendigo su sinceridad, y celebro su elegancia al escribir, su cultura es amplia. Gracias le doy por pensar en los vendedores ambulantes, y la canción que puso ahí no la conocía pero es perfecta. Me inclino ante esta escritora en ciernes
Fanny, como siempre genial tu historia. Esa lucha diaria de los vendedores ambulantes es una película diferente a la vida cotidiana del resto de los mortales, porque como tú dices, es un trabajo supremamente duro y cargado de sacrificios que algunos no valoramos. En mi ciudad que es la tuya – Popayán – todos los días vemos esa lucha incansable. Te feliticito por esas historias narradas con tanto amor y realismo que nos hace recorrer caminos de nuestras propias vidas.
Mas adelante te envio un correo para contarte historias de nuestra bella ciudad. Espero pronto tu libro. Un abrazo.
Te felicito, que apesar de estar horas y horas trabajando, sigas con esta meta que te haz propuesto, Y estoy segura que saldras adelante por que tienes un gran aliado,y es el que te da fuerzas para continuar luchando y para sacar tu nena adelante. y ese el nuestro padre celestial. espero sigas adelante y que triunfes,
Fanny me dejas sin palabras, me quito el sombrero ante tu audacia, si alguien esta llena de experiencias en la vida esa eres tu, por favor nunca dejes de compartir con nosotros tus anecdotas, que nos motivan a luchar, por que Lina Marulanda, no tubo una historia de esa guerrera que eres tu , ella que si lo tenia todo amistades contratos, por que se rindio, Fanny los lectores te necesitamos, y yo quiero que salga tu libro por que no solo quiero el mio, si no que quiero obsequiarlos a dos grandes amigas, a mi me enorgullece que tu tengas este talento, nunca cambies sigue deleitandonos con tus historias.
Martha
Gracias por sus escritos para mi persona, ud es tan bella y atractiva, ud merece tantas cosas cosas buenas de este mundo por esa dedicacion que ha hecho a su vida,ud resalta entre todas las flores que pueda acumular en su vida.
definitivamente que dios te adorno con gracias especiales regalandote el don de la sabiduria eres de esas personas que aparecen una sola vez en la vida pero dejan huellas para siempre porque sabes darle el toque especial a cada circunstancia y sabes ponerte en los zapatos de los demas adelante!
felicitaciones para un hermoso ser humano que llena de alegria las vidas de tantas personas no solamente con sus bellas flores sino que tambien con sus significativas reflexiones que son verdaderas lecciones de vida para tantos emprendedores .EXITOS,QUE DIOS BENDIGA SU VIDA Y QUE TODO LO BUENO LE PASE.
NURY,
Fanny:
Le auguro un futuro muy promisorio como escritora. Hace falta en nuestra literatura esa frescura, ese realismo, esa vitalidad y riqueza. Amo tanto la lectura que al leerla, me transporto, calzo sus zapatos, siento que estoy ahí, veo rostros, escucho los carros y el bullicio de esta ciudad. Mi respeto y admiración es el mismo que tengo por todas las madres que hacen magia para dar a sus hijos un mejor futuro. Gracias, Fanny….yo también soy fruto de una GIGANTE como usted. Con todo mi respeto, admiración y cariño (Los Titanes no sucumben!!! usted es toda una “Titana”)
Querida Fanny, mi profesor siempre decía, LO BREVE DOS VECES BUENO, este artículo es APOTEÓSICO Y SOBERBIO en su contenido, escribes y pintas poemas en el lector, adelante, ya nada te detendrá en tu ascenso, el corazón de tus lectores te pertenece, y con esta apología de la lucha y la humildad acabas de regalarnos una razón más para quererte.
un abrazo,
JORGE DIEGO ZAPATA
(Adentro )
La riqueza de la presentación de ventas está en el desarrollo del discurso, en la expresión puntual; en la manera de relatarlo, en el hábil manejo del idioma, en la pureza y exactitud de las palabras, más que en el contenido, quiero decir que para vender a veces ni siquiera el producto es el que vende, lo que vende es lo que se sugiere, los recursos que se emplean, el lenguaje exacto, irreprochable y cabal, la secuencia en que se presentan las ideas, eso fuerza, con una lógica que inexorablemente conduce al cliente a comprar o a acercarse de alguna forma a la belleza bien sea de tus flores o de ti, belleza que no se debe descuidar JAMAS !! como tu dices primero muerta que sencilla, no hay peor presentación de ventas que aquella que no le dice nada al cliente.
Hay personas que consideran que todos somos vendedores o hemos “nacido” vendedores pero ! vendedor profesional, eso no es nacido, eso es aprendido con determinación y esfuerzo inteligente, TU eres una de estas y nos demuestras en tu blog que incorporas inteligencia y talento, información y conocimiento, imaginación y creatividad, rapidez y precisión NADA FACIL !!! pero nos das CATEDRA!!! el contenido de tu escrito es de una riqueza SIN IGUAL!! me gustaría que todos los vendedores (DE TODAS LAS CLASES) del día a día… tuvieran la oportunidad de acceder a lo que tu trasmites ..uufff cuanto aprenderían y MULTIPLICARIAN SUS VENTAS !! pero claro, yo creo que tu les pedirías algo muy sencillo … ellos deben OBESIONARSE COMO TU CON LAS VENTAS !!!
Fanny hermosa que mi DIOS TE GUARDE Y TE PROTEJA !!
Att. Patricia Guzmán
Hermoso contenido, lleno de verdades del diario vivir, quien no ha tenido estas experiencias en lo cotidiano de la vida. Luego de leerlo experimento en mi interior una mayor solidaridad con los protagonista de la historia. Aprecio mucho la belleza de lo escrito donde transmite pasión por lo honesto y la grandeza del ser humano donde todos somos de una forma u otra, vendedores de algo….
Amiga triunfadora!!cada vez me sorprendes con tus historias,te has creado una vida dichosa y satisfactoria con un gran proposito evolutivo,eres un gran ejemplo para la juventud,inclusive para mi “”vejentud”",has sabido aprovechar las magnificas oprtuniades tecnologicas para hacer realidad tus sueños,a pesar de dificultades y contratiempos;es muy lindo florecer donde se ha echado raices. Te abrazo
Norma desde Caracas, Venezuela
ENTRE MUCHAS COSAS GRACIAS POR ESE HERMOSO RECUERDO DE MARI TRINI, LA NOSTALAGIA VUELVE AL CORAZON Y LOS BUENOS RECUERDOS DE AYER, SON HERMOSOS
GRACIAS
MARIA MERCEDES
No te imaginas el valor tan acertado de tus experiencias, para todo aquel que este involucrado de una u otra manera con el mundo de las ventas. Tu fuerza, tu corage y desicion le dan ganas al mas debil de salir a patiar asfalto. Mil gracias por compartir tus experiencias y estare pendiente de tus siguientes publicaciones
Fanny, en mi comentario anterior se me olvidó decirte que me divertí muchísimo leyendo los apartes donde haces la parodia de un vendedor clásico de nuestras plazas de mercado en los pueblos y ciudades colombianas, especialmente con los vendedores de productos para calmar todos los dolores; que regularmente proceden de las regiones de Antioquia y el eje cafetero (paisas). Es maravilloso como estos personajes logran llegar a ser el centro de atención de mucha gente y garantizar una venta importante de sus productos, ese es un esfuerzo muy grande. Asimismo elocuente el ejemplo de tus experiencias en ventas llenas de fuerza y coraje que son dignas de emular para hacer grande a ese gremio que admiro mucho por su valentía y esfuerzo personal para salir adelante. Felicitaciones y continúa escribiendo esas hermosas historias que nos hacen vibrar de emoción por su impecbale contenido. Un abrazo.
no se que desirte de lo bello de tu narracion pero veo los comentarios que te escriben y tambien son los mios yo lo siento que son lo que quiero espresarte cuidate te queremos
“Prudente como serpiente y sencilla como paloma”, Representáis con honores las virtudes de las mujeres Colombianas… …que todo colombiano sabe que han construido media patria, mientras nosotros nos dábamos en la jeta….
Que maravilla que hayas documentado tu experiencia, enrriquecedora, realista, inmaculada. Bella tu imagen que cierra el relato, no sin antes destapar a la Culebrera congénita, que con palabras seduce a su audiencia… ..está bien: Me dejo seducir.
Tremendo Abrazo
Julio